Sunday, October 03, 2010

AYUNTAMIENTO DE PEDRO BERNARDO (Avila)


Orgánico, acompaño más abajo, y para su lectura, el
acuerdo reciente de la corporación de Ávila.
, que quizás no alcanzasteis por "una tara genética" solicito: Se de lectura, en
la primera convocatoria
, al acuerdo que abajo reflejo, y, que entresaqué literalmente, de un
medio informativo de la provincia.
, que
defendieron la libertad y que profesaban unas convicciones democráticas", se añade.
El Consistorio
abulense se suma, según el texto, "al deber de nuestra sociedad democrática de
proceder al reconocimiento moral de todos los hombres y mujeres que fueron víctimas de la
Guerra Civil Española", que se hace extensiva "a cuantos padecieron más tarde la represión de
la dictadura franquista por su abnegada lucha en pro de la conquista de la democracia y las
libertades".
Deuda histórica
, por el simple hecho de defender unas
ideas
conformadoras de un estado de derecho sostenido por un sistema democrático".
La declaración parte de "la repulsa y condena
poi la utilización de la violencia como
legitimación para imponer convicciones políticas y establecer regímenes totalitarios". Por este
motivo, se propuso "trabajar para mantener el espíritu de concordia y de reconciliación que
presidió la elaboración de la Constitución de 1978 y que facilitó el tránsito pacífico de la
dictadura a la democracia".
También aquí les recuerdo yo, el resultado electoral de mayo 2003, de aquel ayuntamiento por
si lo olvidaron;
(PP -15; PSOE-7; IU-3.) Sólo, que los PP de Ávila, <no deben creerse dioses
mitológicos.
> ni pesa mas, la derecha nuestra, que la de Ávila, porque creo que es el filón.
No somos capaces de entender
terider_:sinn que ningún antecesor vuestro padecira lesion físicar, tortura^o^crimen por la (horda roja), como gozaban decir los tiranos-, este estado estático,.arraigado, e inmutable por vuestra parte;.

^

Ese Ayuntamiento tiene una deuda histórica con los asesinados en la guerra civil (1936-1939)
Para que le sirva de referente a ese Pleno
Razonando como rechazasteis retirar la lápida de la fachada de la Iglesia: en la que sólo
figuran los muertos del bando opresor, y pensando yo, que hubiera sido un gesto por vuestra
parte tal acción
ACUERDO
El pleno del Ayuntamiento de Avila ha aprobado una declaración institucional en la que se hace
un "reconocimiento moral" a las víctimas de la Guerra Civil y a los afectados por la represión de
la dictadura franquista "consciente de la deuda histórica que existe hacia todos aquellos
demócratas". La declaración fue recibida con aplausos ante la asistencia de algunos familiares
de víctimas de la contienda civil, a los que supo a poco el homenaje.
"Avila -dice la declaración aprobada ayer- también sufrió la pérdida de personas como
consecuencia de la guerra y la represión de la dictadura implantada con posterioridad. (...)
Hombres y mujeres todos ellos que anhelaban una forma diferente de convivencia
sus derechos más esenciales, hasta perder incluso la vida
Fado: Femando de león González DNI: 6478808
Pedro Bernardo 4, de noviembre del 2003

Saturday, October 02, 2010

Primera fosa de maquis en Andalucía

La Junta ultima la exhumación de dos guerrilleros de las sierras de Almería

ISABEL PEDROTE - Sevilla - 02/10/2010
Indalecio Francisco Fuentes Agüero, el Estraperlista, y Rafael Jiménez Ortega, Emilio el de Bayarque, eran dos guerrilleros antifranquistas que se escondían en la inhóspita Sierra de los Filabres de Almería. En la mañana del 18 de mayo de 1947 un vecino de la localidad de Sierro alertó a la Guardia Civil de que los había visto. Tan solo horas más tarde, a las doce del mediodía, cayeron abatidos a tiros en el Barranco de los Ceferinos. Familiares de Indalecio, a través de la Asociación Rocamar, solicitaron a la Comisaría de la Memoria Histórica la recuperación de los restos. Una primera intervención arqueológica ha localizado los cadáveres y este mismo mes la Consejería de Gobernación firmará un convenio con el Ayuntamiento de Sierro y la asociación para exhumarlos.
Se trata de la primera de fosa de maquis que se abre en Andalucía. Aunque los historiadores sostienen que lo más importante de esta actuación es que los descendientes puedan recuperar los cuerpos y darles una sepultura digna, también apuntan que es un paso para ir eliminando tabúes y sacar a la luz la represión a la que fueron sometidos los resistentes al franquismo que huyeron y vivieron en las sierras andaluzas.
El investigador Eusebio Rodríguez Padilla, doctor en Historia Contemporánea, a quien la Asociación Romacar encargó un análisis previo a la cata arqueológica, relata que Indalecio Fuentes y Rafael Jiménez fueron dos guerrilleros que no llegaron a pertenecer a una cuadrilla organizada, si bien tuvieron relación y participaron en actos esporádicos junto a Juan Nieto, Cuco, cuya partida fue muy activa en las sierras de Alhamilla y de Gádor, y se unió posteriormente al Ejército Guerrillero de Andalucía.
Según Rodríguez Padilla, la guerrilla en Andalucía se divide en dos espacios temporales: de 1936 a 1945 (en Almería desde 1939, ya que hasta este año no entraron en la provincia los sublevados), y de 1945 a 1952. En la primera etapa los integrantes del maquis son huidos que se echan al monte para escapar de la muerte, la cárcel y la represión. En la segunda, en la que interviene el PCE, se forma un Estado mayor, con unidades militarizadas. Cobraban sueldo (el mismo que un labriego) y el dinero obtenido en secuestros y robos iba a parar a las arcas del PCE, que lo usaba también en el sostenimiento de la resistencia urbana.
Indalecio Fuentes y Rafael Jiménez pertenecen a la primera, pese a que fueron asesinados en 1947. El profesor de Historia Contemporánea Óscar Rodríguez Barreira, que elaboró el informe preliminar de la excavación arqueológica (bajo la dirección de Luis Castro Fernández), cuenta que Indalecio nació en Uleila del Campo en 1909 (Almería) en el seno de una familia humilde. A los 19 años emigra a Francia para trabajar en una mina de carbón. Allí conoce a Amalia Sánchez, de Cúllar Baza (Granada), se casa y tienen tres hijos. En 1936 regresan a Cúllar, e Indalecio, militante de Juventudes Socialista Unificadas, se alista y combate en el frente tres años. Al regreso, ya en Uleila, las delaciones y el hostigamiento al que es sometido le hacen dedicarse al estraperlo, en un principio, y luego huye a la sierra. La desgracia se cierne sobre su familia, que ha de soportar continuos interrogatorios y palizas durante seis años.
La vida de Rafael Jiménez es una incógnita. Solo se sabe que murió tiroteado junto a Indalecio Fuentes, según el atestado de la Guardia Civil, cuando ambos estaban durmiendo, "tendidos". La opinión de los historiadores es que no hubo intención de apresarlos vivos. Fueron enterrados en el Cementerio Nuevo de Sierro. En el sondeo arqueológico se ha hallado un cráneo con varios agujeros, posiblemente de golpes antes de la muerte, y huesos de un segundo cuerpo. La fosa se ha vuelto a tapar en espera de la exhumación definitiva y el análisis de ADN.
Antonia Fuentes, nieta de Indalecio, junto a su hija Antonia Sorroche, lleva removiendo despachos casi desde el advenimiento de la democracia para enterrar los restos de su abuelo en Uleila. "Es el sueño de toda la vida de mi padre, que es ya de edad avanzada y ha sufrido muchísimo", dice Antonia, quien recuerda cómo tuvo que guardar para sí durante décadas que era el hijo del guerrillero.

Friday, October 01, 2010

Defensa acudirá al funeral de 19 militares republicanos







El Ministerio de Defensa enviará a un representante al entierro de los 19 milicianos republicanos que fueron asesinados en 1936 y cuyos restos fueron exhumados el pasado año en una fosa de Melegís, en El Valle (Granada), por la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica. Así lo confirmaron ayer a Público el subdelegado del Gobierno en Granada, Antonio Cruz, y el alcalde del municipio, Juan Antonio Palomino (PSOE), que solicitó la presencia de un cargo militar porque "son soldados españoles". Será la primera vez que un representante del ejército acuda a un funeral de este tipo o, al menos ,"que haya constancia", sostiene Palomino.

En este caso, el encargado de representar al ministerio será el subdelegado de Defensa en Granada, el coronel Juan Antonio Díaz Ripoll, que tiene encomendadas funciones administrativas, pero no militares. Esas competencias corresponden al comandante militar de Granada, el teniente general del MADOC (Mando de Adiestramiento y Doctrina). El subdelegado de Defensa depende directamente del Ministerio, no del MADOC. El cargo lo ocupan, por lo común, militares en situación de reserva.

En una finca
Los cuerpos de los militares, hombres de entre 16 y 30 años, estaban enterrados en una finca del municipio, que ocupaba antiguamente las inmediaciones del cementerio. La hipótesis más probable es que venían desde Malága, una vez que los fascistas se hicieron con el control de esta provincia. "Todo el mundo pensaba que estaban en una cuneta, pero un hombre ya mayor que abrió la zanja, nos indicó el lugar exacto", explica el alcalde, que cree que el funeral, que se celebrará el próximo viernes, es "una forma de cerrar esta etapa". "Eran militares españoles, que defendieron la legalidad democrática", añade.

El consistorio se puso en contacto con Defensa en 2009 para poder identificar a los 19 militares republicanos, aunque la tarea resultó finalmente imposible. Cada uno de los cuerpos será enterrado en un nicho del cementerio municipal, "con su número, por si alguna vez alguien los reclama".

A ti Petra (III)







Cinco (5) fusilados.  Estos cinco, salieron de la cárcel en la madrugada del uno de octubre del año desgraciado de 1936.
Terminamos Septiembre y se estrena octubre para seguir fusilando rojos cuchareros ( una mujer entre ellos) . Por todo delito ser fieles a la Republica ganada en concurso electoral. Como lo fue A. Duperier. Y tu ,otros anteriores  no os importó que lo fuera. Pero la derecha siempre como el dicho, “mejor rota que roja”.
Ni consentís pintadas, ni consentís pasquines, ni consentís la crítica: y, si hay que  destruir  la placa de los caídos por Dios y por España  en la fachada de la Iglesia, para salvaguardar el poder  se 'vende a Dios y a los caídos'.
¡ Que leyenda tiene tu paso por la alcaldía de Pedro Bernardo! Todos esos aciagos años repartiendo prebendas a la familia. Adulaciones a los herederos del fascismos los que hagan falta. Ningunearme a mí por querer rememorar AQUELLOS ASESINATOS  a nuestros fusilados,  frecuente y fijo.
No sé los años que viviré, pero voy a seguir luchando y humillando a los que queréis que olvidáramos estas ejecuciones.
Estas 5  víctimas de aquella perfidia dudosa para ti, todas, están enterradas   en el Reguero Herradón según los apuntes que nos hizo un cucharero ilustrado sin estudios universitarios   a quien nunca le he agradecido su buen hacer GRACIAS. Pues estos apuntes son un documento histórico.
Los mismos que tú nos imposibilitaste siempre Petra. Pero ya has empezado a acarrear la penitencia de estos pecados cometidos en particular conmigo.
Y fíjate: como dice la canción “viendo pasar el tiempo” Yo esperé, y el tiempo me ha dicho: Te toca el regalo de tu historia particular con Petra, es tu turno. Tu a seguir, ella a reflexionar lo tratos que te dio. Que tiempo para la reflexión la queda. Cincuenta años que tiene es media vida. La empezó a vivir muy joven, y con mucha prisa: “El que mucho corre pronto para”

Thursday, September 30, 2010

A nuestros fusilados (Pedro Bernardo)







 Esta cara surcada indica (Petra), todo el sufrimiento que vivió  Maria después de
 que la fusilaran a su Madre cuando solo tenía 6 años. Enterrada con mi Padre





De esta carcel salieron para ser fusilados los 23 cuchareros
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Hoy, 21/09/1936 y a esta hora,  hace setenta y cuatro años (74), yacían ya tirados como perros, siete cuchareros (mejor dicho 6) porque uno se tiró de la camioneta del paseo y consiguió salvarse de la muerte, aunque no de la cárcel largos años.

Yacen en el Reguero de las Casas, que Maria hija de una fusilada y residente en Buenaventura como otros más, bien conocen el lugar exacto. (Que para ti  Petra son supuestos) en  palabras que salen de tu boca ya que no se  encontraron otros buscados y que tú espetas a la desmemoriada Isabel  en un pleno:que anda ahora  haciéndose fotos por la Puerta del Sol y otras, para lavar las vergüenzas y ofensas a su abuelo, que ha estado cometiendo en sus ligas contigo.

 Como empieza  nuestras hostilidades

Era el año 2003 a Isabel ni se la conocía políticamente por estos ambientes.

Yo solicito que se retire la placa   de la Iglesia, ya lo habían hecho otros dos antes que yo pero no se complicaron la vida. Yo, si.

El 4 de Abril 2003, se me contesta que me dirija al Obispado, cosa que hago inmediatamente y la contestación fue favorable ya que decían, que quien debía autorizarlo era la Corporación.

Me vuelvo a dirigir a la Corporación  acompañando copia del Obispado y se me deniega. Aquí empieza la “guerra” porque V. me trata como a tantos: con el más  absoluto desprecio. La registro otro escrito en la que la digo que no voy de farol, que lucharé hasta conseguirlo.

Como me siento engañado y viendo como usted maneja el Ayuntamiento publico aquella carta de “La alcaldesa y su cortijo”. Usted contesta a la mía diciendo, que mi Padre (es un forajido que fue arrastrado por Buenaventura y otras lindezas que los lectores ya conocen)

Yo aclaro lo de Buenaventura diciendo que fue el arrastrado mi tío pascasio y lo verdugos de gesta Antonio Santamaría y otros dos cuchareros. Con su contestación, la “guerra” ya no podía tener cuartel. Y Mire, yo sigo después de 7 años largos y usted con la otra desmemoriada han ido a las cloacas políticas. Yo seguiré escribiendo de usted por que esto no se puede olvidar. 

 Puteándome como alcaldesa todo lo inenarrable. Pero no quiero cansar a los lectores.

A  MIERDA, COMO DIRIA  Labordeta
 A ti Petra (II)
Hoy 29/09/1936 se cumplen setenta y cuatro años de la segunda SACA o paseo de la cárcel cucharera que estoy viendo según escribo. Otros Siete (7) cuchareos para llevarlos a la cerca de La Asomadilla, donde fueron fusilados y expuesto al sol de firmeza que alumbraba aquel día según nos contaban sus viudas: Siete viudas porque estos eran todos varones. ¿Qué delitos cometieron Petra? Estos fueron los que, y días después en un pleno, tú, en una de tus intrepideces y temeridades de tantas como declamabas, la espetaste a Isabel lo de los supuestos fusilados. No me extraña que dejes de leerme como decía anoche en mi anterior entrada; porque tus desgarros con nosotros los huérfanos de los fusilados, ya hijos como yo, o nietos como Isabel y Ángel fueron displicentes, indolentes e intolerables; en las que tú te recreabas ante la fatalidad de aquellos fusilamientos de los que nadie se ha atrevido a dudar, nadie: Solo tu como imperiosa, y mujer altanera de las que no se encuentran en Pedro Bernardo ni en la más baja capa cultural. Y después de permitirte todas estas torpezas, abusando del cargo de alcaldesa que te cegaba, nos negaste todo acceso a buscar en un censo del año 1932 que te pedíamos, (solamente eso) para hoy conmemorando esta saca y su ejecución, hubiéramos podido poder dar todas sus identidades. Que no pongo ninguna para no crear agravios comparativos. Cuanto termine la tanda -de cinco- los pondré a todos (incluidos los que cayeron en el frente) según los tenemos: como 70 en total Petra. Mientras en el bando vencedor -(del que te erigiste heredera sin que tuvieras en tus antepasados ninguna víctima, verdugo o impío)- vuestro, solo los que figuraban en la placa de la Iglesia incluido uno nuestro (León Robles Díaz) hijo del Pascasio, al que ejecutan Antonio Santamaría y otros. Al que tú como buena ciudadana te prestaste a ir de testigo al Juicio. Y no podrás decir que es mentira nada de lo que escribo. Porque documentación para acreditarlo me colma. Decía Pascal: "Todos los males del ser humano provienen de no saber quedarse en su habitación."

Wednesday, September 29, 2010

San Argimiro Isasa v. Spain (no. 2507/07)

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado al Estado español a indemnizar con 23.000 euros al preso político vasco Mikel San Argimiro, por no investigar la denuncia de torturas que efectuó tras ser detenido e incomunicado por la Guardia Civil.

Se remite la Nota de prensa del Consejo de Europa y la sentencia del TEDDHH.

Saludos.

Tribunal de DDHH de Estrasburgo, 28 de septiembre de 2010

San Argimiro Isasa v. Spain (no. 2507/07)

The applicant, Mikel San Argimiro Isasa, is a Spanish national who was born in 1962 and is currently serving a prison sentence in Badajoz ( Spain ). He was arrested in May 2002 on suspicion of belonging to an armed group, terrorism, storing arms and ammunition, and several counts of attempted murder. Relying on Article 3 (prohibition of inhuman or degrading treatment), the applicant complains that he was subjected to ill-treatment during his arrest and while in detention, including blows to the head, suffocation with a plastic bag over his head, sexual harassment and humiliation and threats of death and rape. Relying on Article 13 (right to an effective remedy), he alleges that none of his appeals to the domestic authorities led to an effective investigation or the identification of those responsible for the alleged ill-treatment.
El popular Van Halen intenta ganar con un artículo insultante lo que no supo defender en el Senado
Rabieta del PP madrileño tras su fracaso en la defensa del Valle de los Caídos
G.P.
El pleno del Senado aprobó la semana pasada -con la única oposición del PP- una enmienda para que el Gobierno adecue el Valle de los Caídos a la ley de Memoria Histórica y se le dé así "un uso democrático". El encargado de defender la oposición del PP a la reconversión de un espacio construido para "perpetuar la memoria de los Caídos en la Cruzada de Liberación para honra de quienes dieron su vida por Dios" fue el diputado Juan Van Halen, que no sólo no consiguió convencer a ningún diputado más allá de su propio grupo sino que además se ganó fuertes abucheos con su discurso .Ahora ha difundido un artículo en el que se dedica a dar la réplica y a acusar de poco leídos a los senadores que impulsaron la moción. Para ello no duda en negar connotaciones franquistas en las misas de la abadía del Valle o en reprochar a un miembro de IU desde “Paracuellos” hasta “los asesinatos masivos del camarada Pol Pot” en Camboya.
Tras la aprobación de una moción que insta a dar un “uso democrático” al Valle de los Caídos, Van Halen trata de ajustar cuentas con los promotores de la iniciativa desde su blog alojado en el PP de Madrid. 

Una “víctima” del Senado 
El senador popular asegura que fue “víctima” de “lo que ha calado la deformación de la Historia entre nuestros políticos de izquierdas”. Así, acusa al defensor de la moción, el senador de IU-EU Joan Josep Nuet, “procedente del Partido de los Comunistas de Cataluña y licenciado en Geografía e Historia” de tener “desprecio por la historiografía”. 

Justifica las misas al “hermano Francisco” 
Entre otros reproches, Van Halen acusa a Nuet de ignorancia por decir que los monjes benedictinos invocan “al hermano Francisco” en las misas de la basílica del Valle, alegando que “en cualquier misa de difuntos se invoca al fallecido como “hermano Fulano” y “ello no tiene nada que ver con la condición o ideología del muerto”. Como cualquier persona con un mínimo interés puede comprobar, las misas en la Abadía los 20-N acababan convertidas en apología del franquismo. 

“Presos políticos” pero “contratados” para la obra 
Además, Van Halen insiste en que “el monumento lo construyeron trabajadores libres y, en efecto, presos políticos y comunes que eran contratados por las empresas adjudicatarias de la obra” pero luego dice que “no hubo presos políticos durante toda la obra”. 

Insta a IU a pedir perdón por Pol Pot 
“Estos señores comunistas, aparte de querernos hacer comulgar con la rueda de molino de que el comunismo luchó en 1936-1939 para conseguir una democracia en España, nunca se arrepienten de nada”, denuncia Van Halen. ¿De qué deberían arrapentirse según él? Pues entre otras cosas “de las fosas de Paracuellos”, “de las fosas de Katyn”, “del genocidio promovido por el padrecito Stalin”, o “de los asesinatos masivos del camarada Pol Pot”. 

“Anasagasti es un talibán” 
El senador del PP sentencia que Anasagasti es “un talibán” porque desea volar el Valle, lo que el popular considera comparable a “la destrucción por la dinamita y los disparos desde tanques de los históricos y monumentales budas de Bamiyán”. 
      
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 Último comentario: 29/09/2010 19:30
148 comentarios
  • Dinamitar ese monumento a la infamia y el asesino. Se cursaran invitaciones a todos los fachas distinguidos; habra tribuna de honor ante las tumbas del fundador y el veterano. 10. 000 toneladas de TNT y sera como la bomba de Hirosima, solo que esta vez las victimas se lo merecen.
    piabell89, 29/09/2010 19:30
  • Lo que no se entiende es cómo el pueblo esperó tanto tiempo para calentarse al hogar de una iglesia.
    MUTIS X EL FORRO, 29/09/2010 18:59
  • Sus bancos monopolistas de "crédito agrícola" eran los usureros del campo y sus bancos urbanos los socios de la industria. Las órdenes religiosas eran dueñas de establecimientos industriales (molinos de harina, lavaderos, talleres de costura, vestidos, etc. ) con fuerza de trabajo gratis (huérfanos, "estudiantes"), compitiendo, con gran ventaja, con la industria. Como era la religión oficial, recibía anualmente decenas de millones del presupuesto estatal, estaba libre de impuestos, ...

Tuesday, September 28, 2010

Reparación de la memoria


 La persecución y sufrimiento padecidos por Pedro Pérez Martínez, último alcalde republicano de la villa textil de Pradoluengo, reciben su reparación moral tras 73 años de ostracismo

diariodeburgos.es.
J.J. Martín / Pradoluengo
Setenta y tres años es mucho tiempo. Concretamente, veintiséis mil seiscientos cuarenta y cinco días, casi seiscientas cuarenta mil horas. Quizás, los impulsores del golpe de estado que condujo a la Guerra Civil creyeron que tantos minutos, tantos segundos, marcados lentamente en el reloj del miedo, serían capaces de hacer olvidar ultrajes, vejaciones y fusilamientos. Tras la maldita guerra, y bajo la insoportable presión de la culpa o tras los visillos de una venda impuesta en la memoria, el silencio se hizo dueño de las conciencias. Las mentes de quienes sufrieron aquellos años reaccionaron con instinto de supervivencia, enmudeciendo, intentando dejar de sentir, cobijando como un tabú, en lo más recóndito de su cerebro, las imágenes más duras de la época contemporánea española.
El 9 de octubre de 1936, tras dos meses y 14 días en prisión preventiva, se desarrolla en Burgos un juicio sumarísimo. Ante el tribunal militar, el alcalde electo de Pradoluengo, Pedro Pérez Martínez, oye atónito la voz del secretario que, cual reflejo onírico de una larga pesadilla, retumba portentosa en la sala: «Resultando: Que el procesado tuvo noticias hacia la una de la madrugada del día 19 de julio, de la celebración de una reunión por parte de elementos simpatizantes con el Movimiento Nacional que entonces se iniciaba, y en su deseo de oponerse al mismo, telegrafió al que fue gobernador civil de la provincia, pidiéndole medios para realizar el indicado fin y, de acuerdo con la respuesta que recibió, encargó al presidente de la UGT del citado pueblo, llevara una orden escrita para el teniente Jefe de la Guardia Civil de Belorado, al objeto de que al mando de dicha fuerza, pasase a Pradoluengo y procediera a la detención de aquellos elementos que pudieran colaborar en el Movimiento Nacional, cosa que no pudo llevarse a efecto, por haber recibido orden de la Guardia Civil de concentrarse en la Capital. El procesado es elemento destacado extremista de la localidad y formaba en uno de los partidos del que se llamó Frente Popular».
Efectivamente, Pedro fue desde la jubilosa proclamación de la República unos años antes, uno de tantos españoles que vivieron con implicación los cambios esperanzadores del nuevo sistema político. Este pequeño empresario familiar, que soñó con crear una fábrica de embutidos en su localidad natal, emigró en su juventud a Veracruz, donde fue uno de los hombres de confianza de su paisano el indiano Crótido de Simón. Al no conseguir los resultados crematísticos esperados, Pedro volvió a España y simpatizó en Madrid con las ideas republicanas. Su retorno a Pradoluengo coincidió con ese caldo de cultivo, en el que se fraguó el cambio político hacia un sistema democrático. 
El 19 de abril de 1931, Diario de Burgos daba cuenta de la proclamación de la República en Pradoluengo cuatro días antes. Acompañado de «numerosos correligionarios» y de la banda municipal, el Comité Republicano, presidido por nuestro protagonista y respaldado por Eulogio Bartolomé, Abdón de Miguel y Felipe Pérez, izó la bandera tricolor a los sones del Himno a Riego. Las primeras palabras del Comité fueron un llamamiento a respetar el orden, declarando que la República era un régimen «de paz, de libertad y de justicia, y que por lo tanto todos y cada uno de los que lo integran han de dar pruebas inequívocas de que son hombres de orden, que quieren a su pueblo y a su patria, a cuyo bienestar y engrandecimiento encaminarán y ordenarán todos sus actos». Años después, Pedro se afilió a Izquierda Republicana, el partido de Azaña, siendo proclamado alcalde tras la victoria del Frente Popular en febrero del 36. Entre otras medidas significativas, medió entre patronos y obreros de las fábricas textiles, en momentos duros de crisis y carestía de trabajo. Su labor también destacó en la promoción de la vida cultural y deportiva, destacando su preocupación por los más desfavorecidos.
Como tantos otros, el «delito» por el que cínicamente se le condenó fue por «auxilio a la rebelión», prestada según su sentencia, «por los actos realizados por el procesado a la rebelión militar en contra del Movimiento Nacional». La pena aplicada fue la de quince años de reclusión e inhabilitación absoluta durante la condena. Una condena que suponía no sólo la aniquilación personal, sino el sufrimiento y el ostracismo para toda su familia quien, en virtud de la ley de responsabilidades políticas, quedó prácticamente desamparada y desprovista de sustento. Su traslado a la cárcel supuso un halo de esperanza, máxime en los primeros meses de la contienda, donde la represión alcanzó cotas inenarrables. Sin embargo, las condiciones del fuerte pamplonés de San Cristóbal, donde fue conducido, eran nefastas. Tratamiento vejatorio, frío, hambre, humedad, torturas físicas y psicológicas, se cebaron entre aquellos desdichados. Tras año y medio de supervivencia, Pedro falleció de tuberculosis el 13 de enero de 1938. Tenía 56 años y dejaba viuda y seis hijos.
Y tras la muerte, el silencio. Setenta y tres largos años de silencio, sólo roto por el quejido amargo de bisbiseos escondidos. Tras la restauración democrática, el Ayuntamiento de Pradoluengo dedicó a Pedro una calle en 1990 y, en 2009, expuso durante 73 días, el mismo número de años en los que se tardó en reconocer su figura, la resolución de reparación y reconocimiento personal, para conocimiento de su rehabilitación oficial entre los pradoluenguinos, de los que fue el último alcalde constitucional de la Segunda República.    

Las huelgas de la libertad


 Las huelgas de la libertad Desde 1975, los sindicatos han convocado cinco paros generales. El de 1988, contra Felipe González, marcó la ruptura entre PSOE
1985, 1988, 1992, 1994 y 2002, pero hay quien suma a todas ellas una sexta huelga, más temprana, que habría tenido lugar en 1978, si bien aquella protesta no fue específicamente española, sino de alcance europeo, y Europa quedaba todavía políticamente muy lejana.

Sí es opinión unánime, en cambio, que la gran huelga general de la restauración democrática fue la de 1988 contra el Gobierno de Felipe González. UGT y CCOO consiguieron literalmente paralizar el país. Eran tiempos de gran pujanza económica y los sindicatos no estaban dispuestos a aceptar el abaratamiento del despido o el Plan de Empleo Juvenil, que pretendía abrir de par en par las puertas al empleo precario. La contundencia del éxito de la convocatoria fue tal que obligó al Gobierno socialista a rebajar sustancialmente su agenda de recortes sociales y a impulsar políticas redistributivas de cierto alcance. Aunque aún habría gobierno socialista para ocho años más, el 14 de diciembre de 1988 marcó en el mandato de Felipe González un amargo punto de inflexión cuyo filo más dramático fue la ruptura entre PSOE y UGT.

Hay quien suma a todas ellas una sexta huelga, en 1978, si bien no fue específicamente española Pero tres años antes de aquel legendario 14-D, las Comisiones Obreras que dirigía Marcelino Camacho ya lo habían intentado en solitario con una convocatoria que no consiguió paralizar el país, aunque logró hacerse notar en las grandes empresas industriales del país. Fue un aviso, pero difícilmente podía asustar a un Gobierno que estaba en su primer mandato con una mayoría aplastante en las dos cámaras y un apoyo social abrumador.

Felipe González aún tendría que soportar dos huelgas generales más, en 1992 y en 1994, pero ninguna de las dos lograría emular a la de 1988. La bandera sindical no era en ambos casos muy distinta que unos años antes: contra el recorte de prestaciones sociales y la reforma laboral. Pero eran tiempos de crisis y los márgenes de concesión ya no eran los de 1988.

Y en 2002 le tocó a Aznar. También ahí los sindicatos torcieron el brazo del Gobierno, que tuvo que guardar en un cajón el decretazo en la protección del desempleo aprobado por la vía de urgencia semanas antes de la huelga. También para José María Aznar fue el comienzo del fin. Pero él aún no lo sabía.





1985. Un ensayo general con desigual seguimiento
De las huelgas generales de la democracia, la de 1985 fue la única convocada en solitario por CCOO. Aunque también se sumaron sindicatos minoritarios, entre ellos el vasco ELA-STV, no lo hizo la poderosa UGT. La fallida protesta era contra la Ley de Pensiones que establecía dilatar de dos a ocho años el periodo para calcular la pensión. Los cinturones industriales de Madrid, Catalunya o Galicia sí se hicieron eco del llamamiento, pero no así otros sectores clave como el de los transportes, cuyos centros neurálgicos fueron firmemente custodiados por la policía. La derecha, entonces nucleada en torno a Alianza Popular, no apoyó la huelga, pero no logró ocultar su sincera complacencia ante la convocatoria.





1988. El país se paralizó y el Gobierno negoció
Si el Gobierno de Felipe González albergaba el 13 de diciembre alguna esperanza de que fracasara la huelga convocada para el día siguiente, sus ensueños se desvanecieron a las doce en punto de la noche, cuando la señal de TVE se cortó en pleno Telediario 3. Los sindicatos empezaban a ganar la partida. De hecho, la del 14-D acabaría convirtiéndose en la ‘huelga perfecta': no hubo incidentes de mención, el país se paralizó y el Gobierno se vio obligado a retirar su Plan de Empleo Juvenil. Se retrasaba así la implantación de los llamados contratos basura, que no obstante siguieron acechando hasta colarse unos años más tarde en la legislación laboral española. El Gobierno, además, imprimió un acusado giro social a sus políticas redistributivas. Las heridas abiertas en el seno de la familia socialista tardarían años en restañarse.





1992. Media huelga nunca será una huelga entera
Al hacer el cómputo de huelgas generales durante los años de gobierno del Partido Socialista alguien tuvo la ocurrencia de afirmar que a Felipe González le había hecho no tres huelgas, sino dos y media. La media fue la de 1992. La convocatoria fue de media jornada y, como era previsible, resultó más bien un fracaso, aunque su bandera era similar a la de otras convocatorias: protestar contra el recorte de los subsidios del desempleo. En el espectro político sólo Julio Anguita interpretó que la huelga había sido un éxito, aunque el hoy redivivo Francisco Álvarez-Cascos no desaprovechó la ocasión para airear el "récord de huelgas generales" de los gobiernos socialistas. Fue un duro revés para los sindicatos.





1994. Sólo paró la industria y la construcción
Dos años después de la huelga que coincidió con la Expo de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona, los sindicatos mayoritarios volvieron a intentarlo. La fecha elegida fue el 27 de enero y tampoco esta vez los resultados se aproximaron a la rotundidad de la victoria del 14-D. Los sindicatos protestaban contra la reforma del mercado laboral y la congelación de los sueldos de los funcionarios, así como contra la disminución del poder adquisitivo de las pensiones. El Gobierno proponía recortes y los sindicatos seguían intentando impedirlos, pero tampoco esta vez lo consiguieron. Paró la industria y la construcción, pero no los centros de El Corte Inglés (en la imagen, uno de los de Madrid).





2002. Por fin le tocaba el turno a la derecha
Y por fin le tocó a la derecha. Desde los años ochenta, el partido conservador había observado como un espectador neutral sólo en apariencia los sucesivos paros generales contra los gobiernos de la izquierda. A la altura de 2002 el Ejecutivo de José María Aznar había reunido méritos más que suficientes para concitar las iras sindicales. Su pretensión de recortar fuertemente la protección del desempleo desencadenó una dura protesta de largo alcance que la intensa propaganda gubernamental no logró minimizar. A primera hora de la mañana el portavoz del Gobierno, Pío Cabanillas, proclamó sin sonrojarse que la huelga había sido un fracaso. Cabanillas creía estar describiendo la situación, pero su diagnóstico era tan inverosímil que en realidad estaba cavando su tumba política. En la imagen, la estación sevillana de Santa Justa.

martes, junio 22, 2010

ABRIR LAS FOSAS COMUNES DE UNA VEZ.

Artículo de opinión de Javier Ortiz


Desde octubre del año 2000, en que se realizó con metodología arqueológica la primera excavación de una fosa común de la Guerra Civil, muchas han sido desde entonces exhumadas a lo largo de toda la geografía del país. Se pueden contar por docenas y las víctimas recuperadas por centenares. Diferentes asociaciones y organizaciones han sido las responsables de haber realizado estos trabajos de recuperación. De hecho, pusieron de moda el término memoria histórica. En 2006, el Gobierno de Zapatero optó por conceder subvenciones anuales a estas asociaciones y dejar que fueran ellas las encargadas de realizar los trabajos de documentación, exhumación e identificación. Ha sido una responsabilidad, por tanto, que ha recaído en asociaciones de voluntarios, donde en muchos casos han primado, frente a los criterios científicos, intereses personales, políticos o incluso económicos. En algunos casos, además, sus dirigentes y/o técnicos no estaban preparados para realizar una labor de esta envergadura por carecer de cualificación técnica o profesional.

El tema de las exhumaciones es demasiado importante como para que se haya dejado en manos de la improvisación con que trabajan muchas de estas organizaciones, y que ponen a prueba constantemente la dimensión científica que debe presidir este trabajo. Por respeto a las víctimas, las cosas no deberían haber ocurrido así. Y cuando hablo de víctimas no me refiero solo a los asesinados y enterrados en las cunetas de cualquier carretera de España, sino que también pienso en sus familiares, a los que, además de arrancarles la vida de un ser querido, se les negó el derecho a un entierro digno, impidiendo así cerrar el ciclo del duelo.

Y es que un crimen siempre será un crimen. Venga de donde venga, de la izquierda o de la derecha, del franquismo o del terrorismo de ETA, y carece de sentido que los unos quieran utilizarlo en plan revanchista para intentar hacer ver lo malos que eran los otros. Sea como sea, la dimensión del movimiento de la memoria histórica ha ido mucho más lejos, por así decirlo, de los conceptos de desaparecido y de fosa común. Estamos asistiendo a un revisionismo de nuestra historia reciente en el que surgen interpretaciones partidistas e interesadas sobre procesos como, por ejemplo, el de la Transición, que personalmente creo que es de lo poco que los españoles hemos hecho bien. Han aparecido también voces que claman para que se anule la Ley de Amnistía del 77: lo que nos obliga a recordar que dicha ley fue un logro de la izquierda y no de los franquistas, que se resistían a ella, y por la que hubo gente que llegó a perder la vida en la lucha para que se aprobase. Con ella se pretendía sacar de la cárcel a todos los antifranquistas encerrados, no indultar los crímenes de la dictadura. Una cosa es que en la Transición pudieran quedar algunos temas mal resueltos, pero de ahí a renegar de ella, y decir que aún gobiernan los franquistas y que este país no es una verdadera democracia, dista un abismo.

Algunos no salimos de nuestro asombro cuando vemos que determinados intereses están tergiversando el pasado reciente hasta el punto de intentar forzar una "argentinización" del caso español, llegando a comparar lo que se hizo aquí con las leyes de punto final que firmó Menem, cuando se trata de dos casos completamente distintos y contrapuestos, pese a que algunos insistan en hacerlos coincidir. Como afirma el periodista Florencio Domínguez, a este paso vamos a necesitar un comité de expertos que establezca "la verdad histórica" de la Transición.

Desde aquellos hechos han pasado más de 30 años y más de 70 desde la Guerra Civil. Ya va siendo hora, por tanto, que todo esto se analice y se vea desde la tranquilidad y el sosiego, y dejarnos de apasionamientos para poder realizar investigaciones serias de la historia de España, ayudar a las personas que tienen algún desaparecido y dejar por fin de utilizar esos asesinatos como arma arrojadiza de los "unos" contra los "otros". Este país se va mereciendo que no se levanten ampollas, ni peleas de taberna, y menos aún por su historia.

Para poner un poco de cordura a todo este asunto, debería ser el Gobierno español el encargado de llevar a cabo las exhumaciones que se hayan solicitado y poner así, en una cuestión tan delicada, algo de sentido común encima de la mesa. La fórmula que se ha utilizado hasta ahora, la de subvencionar y dejar el trabajo en manos de voluntarios no profesionales, ha demostrado ser errónea y estar agotada. Y debo, en este punto, entonar yo mismo un mea culpa por la parte de responsabilidad que me corresponde por haber ayudado a crear algo que se nos ha escapado de las manos y que ha creado más división que unión.

Las importantes cantidades de dinero dadas por el Gobierno (aunque haya asociaciones que insistan en negarlo) no se han visto recompensadas por los resultados obtenidos. Un acuerdo del pasado día 11, entre IU-ICV y el PSOE, ha hecho posible una modificación de la llamada Ley de la Memoria Histórica (que nunca ha servido para una sola exhumación y que solo se hizo con el fin de acallar críticas) para que sean las administraciones las que se responsabilicen del trabajo en las fosas comunes de la Guerra Civil. Así dicho, desde luego suena bien y acertado. Por fin, el Gobierno toma directamente cartas en el asunto, aunque sería interesante saber por qué no había tomado hasta ahora esta decisión. Tal vez había visto que se trataba de una bomba de relojería que podía estallarle en las manos en cualquier momento. Como dice el refrán, más vale tarde que nunca.

Ahora les toca explicar cómo tienen previsto llevar adelante esta nueva decisión, qué administraciones son las que habrán de responsabilizarse e involucrarse en esta labor. Y es que una cosa es querer y otra, muy distinta, poder; y es previsible que surjan muchas dificultades. Las Comunidades Autónomas seguramente tendrán mucho que decir al respecto. Hay algunas, como Aragón, que consideran que las exhumaciones de fosas comunes, al considerarlas yacimientos arqueológicos, están sujetas a la ley de patrimonio histórico de ese Gobierno. La Administración catalana, en cambio, no está por la labor de exhumar dichas fosas comunes y prefieren colocar monolitos en recuerdo de las víctimas.

En los próximos meses, el Gobierno deberá proponer un modelo de trabajo, que no sea otra vez fruto de las prisas y la improvisación y que no debería responder, simplemente, al afán de obtener un rendimiento político. Deberá ser valiente y saber dar un paso hacia atrás, que en ello no hay nada malo, pues saber rectificar es de sabios. Es necesario que pregunte y solicite consejo a los profesionales y, sobre todo, su tarea es la de ayudar a las personas que soliciten las exhumaciones dándoles soluciones, para así reconducir todo este proceso, en el que no han de tener ningún protagonismo y que deber ser realizado, por supuesto, sin ningún tipo de revanchismo como al que hemos asistido hasta ahora.

Quizá lo mejor sería hacer las cosas con naturalidad y sobre todo con mucha humildad. Tal vez el Gobierno debería fijarse en modelos que ya funcionan, como el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), uno de los grupos más respetados en todo el Cono Sur, de amplia y contrastada experiencia a nivel internacional, donde prima la profesionalidad y lo que más importa es la calidad del trabajo realizado y no la cantidad de fosas exhumadas, como ha sucedido en España. No en vano, ellos fueron el primer grupo de este tipo a nivel mundial, trabajando en el campo de los desaparecidos desde 1984, primero en Argentina y más tarde en otros países. Se puede decir, sin lugar a dudas, que este equipo creó escuela y tal vez sea el espejo en el que España debe reflejarse.

Estamos en un momento en el que el Gobierno puede rectificar y reconducir toda esta dispersión de esfuerzos realizados hasta el día de hoy, por eso habrá que ver cómo se materializa este compromiso contraído con la sociedad española en general y con las víctimas en particular. Al menos, confiemos en que esta vez, por fin, las cosas se hagan bien. Por lo menos, que haya voluntad real de ello.

(El Pais. 31 / 05 / 2010)

Monday, September 27, 2010

Reparación de la memoria

.J. Martín / Pradoluengo
Setenta y tres años es mucho tiempo. Concretamente, veintiséis
mil seiscientos cuarenta y cinco días, casi seiscientas
cuarenta mil horas. Quizás, los impulsores del golpe de estado
que condujo a la Guerra Civil creyeron que tantos minutos,
tantos segundos, marcados lentamente en el reloj del miedo,
serían capaces de hacer olvidar ultrajes, vejaciones y
fusilamientos. Tras la maldita guerra, y bajo la insoportable
presión de la culpa o tras los visillos de una venda impuesta
en la memoria, el silencio se hizo dueño de las conciencias.
Las mentes de quienes sufrieron aquellos años reaccionaron con
instinto de supervivencia, enmudeciendo, intentando dejar de
sentir, cobijando como un tabú, en lo más recóndito de su
cerebro, las imágenes más duras de la época contemporánea
española.
El 9 de octubre de 1936, tras dos meses y 14 días en prisión
preventiva, se desarrolla en Burgos un juicio sumarísimo. Ante
el tribunal militar, el alcalde electo de Pradoluengo, Pedro
Pérez Martínez, oye atónito la voz del secretario que, cual
reflejo onírico de una larga pesadilla, retumba portentosa en
la sala: «Resultando: Que el procesado tuvo noticias hacia la
una de la madrugada del día 19 de julio, de la celebración de
una reunión por parte de elementos simpatizantes con el
Movimiento Nacional que entonces se iniciaba, y en su deseo de
oponerse al mismo, telegrafió al que fue gobernador civil de la
provincia, pidiéndole medios para realizar el indicado fin y,
de acuerdo con la respuesta que recibió, encargó al presidente
de la UGT del citado pueblo, llevara una orden escrita para el
teniente Jefe de la Guardia Civil de Belorado, al objeto de que
al mando de dicha fuerza, pasase a Pradoluengo y procediera a
la detención de aquellos elementos que pudieran colaborar en el
Movimiento Nacional, cosa que no pudo llevarse a efecto, por
haber recibido orden de la Guardia Civil de concentrarse en la
Capital. El procesado es elemento destacado extremista de la
localidad y formaba en uno de los partidos del que se llamó
Frente Popular».
Efectivamente, Pedro fue desde la jubilosa proclamación de la
República unos años antes, uno de tantos españoles que vivieron
con implicación los cambios esperanzadores del nuevo sistema
político. Este pequeño empresario familiar, que soñó con crear
una fábrica de embutidos en su localidad natal, emigró en su
juventud a Veracruz, donde fue uno de los hombres de confianza
de su paisano el indiano Crótido de Simón. Al no conseguir los
resultados crematísticos esperados, Pedro volvió a España y
simpatizó en Madrid con las ideas republicanas. Su retorno a
Pradoluengo coincidió con ese caldo de cultivo, en el que se
fraguó el cambio político hacia un sistema democrático.
El 19 de abril de 1931, Diario de Burgos daba cuenta de la
proclamación de la República en Pradoluengo cuatro días antes.
Acompañado de «numerosos correligionarios» y de la banda
municipal, el Comité Republicano, presidido por nuestro
protagonista y respaldado por Eulogio Bartolomé, Abdón de
Miguel y Felipe Pérez, izó la bandera tricolor a los sones del
Himno a Riego. Las primeras palabras del Comité fueron un
llamamiento a respetar el orden, declarando que la República
era un régimen «de paz, de libertad y de justicia, y que por lo
tanto todos y cada uno de los que lo integran han de dar
pruebas inequívocas de que son hombres de orden, que quieren a
su pueblo y a su patria, a cuyo bienestar y engrandecimiento
encaminarán y ordenarán todos sus actos». Años después, Pedro
se afilió a Izquierda Republicana, el partido de Azaña, siendo
proclamado alcalde tras la victoria del Frente Popular en
febrero del 36. Entre otras medidas significativas, medió entre
patronos y obreros de las fábricas textiles, en momentos duros
de crisis y carestía de trabajo. Su labor también destacó en la
promoción de la vida cultural y deportiva, destacando su
preocupación por los más desfavorecidos.
Como tantos otros, el «delito» por el que cínicamente se le
condenó fue por «auxilio a la rebelión», prestada según su
sentencia, «por los actos realizados por el procesado a la
rebelión militar en contra del Movimiento Nacional». La pena
aplicada fue la de quince años de reclusión e inhabilitación
absoluta durante la condena. Una condena que suponía no sólo la
aniquilación personal, sino el sufrimiento y el ostracismo para
toda su familia quien, en virtud de la ley de responsabilidades
políticas, quedó prácticamente desamparada y desprovista de
sustento. Su traslado a la cárcel supuso un halo de esperanza,
máxime en los primeros meses de la contienda, donde la
represión alcanzó cotas inenarrables. Sin embargo, las
condiciones del fuerte pamplonés de San Cristóbal, donde fue
conducido, eran nefastas. Tratamiento vejatorio, frío, hambre,
humedad, torturas físicas y psicológicas, se cebaron entre
aquellos desdichados. Tras año y medio de supervivencia, Pedro
falleció de tuberculosis el 13 de enero de 1938. Tenía 56 años
y dejaba viuda y seis hijos.
Y tras la muerte, el silencio. Setenta y tres largos años de
silencio, sólo roto por el quejido amargo de bisbiseos
escondidos. Tras la restauración democrática, el Ayuntamiento
de Pradoluengo dedicó a Pedro una calle en 1990 y, en 2009,
expuso durante 73 días, el mismo número de años en los que se
tardó en reconocer su figura, la resolución de reparación y
reconocimiento personal, para conocimiento de su rehabilitación
oficial entre los pradoluenguinos, de los que fue el último
alcalde constitucional de la Segunda República.   

La irritante levedad de la memoria histórica reciente

 


La irritante levedad de la memoria histórica reciente Manuel Ortega Linares [Image] Con mis sesenta y cuatro años yo sufrí a la Iglesia Católica. Aunque yo nunca fue creyente y menos aún católico a los siete años la que Voltaire llamara La Infame (él sabrá por qué y yo no quiero decirlo aquí aunque comparto su opinión) me obligó a hacer la primera comunión tras la correspondiente confesión (primera y última pese a las fuertes presiones de la que fui víctima posteriormente). Con su Índice de Libros Prohibidos (una de las infamias) me prohibía, porque le daba la gana, que yo leyera los libros que me daba la gana a mí. De modo que ya a mis veinte años logré leer clandestinamente y jugándome el tipo las obras de Freud editadas en México, claro. La Iglesia entre otras muchas cosas, con su poder todopoderoso, nos imponía a todos, porque sí y porque iba contra “sus intereses” lo que podíamos leer y lo que no ¡esto es grande y la memoria de muchos muy flaca! Veamos algunas cosas de las que Freud decía y que la Iglesia, enlugar de rebatirlas, las prohibía. Decía Freud:
“La creencia, como sentimiento inconsciente, satisfaría, de una manera todopoderosa y fantástica, nuestro deseo infantil de omnipotencia, la aspiración radical a convertirnos en el ombligo del mundo. El silogismo freudiano se construye de un modo parecido al siguiente: la religión conduce y acrecienta el narcisismo humano (al posibilitar la vivencia de una omnipotencia simbólica sostenida por la imaginación). Todo narcisismo es una neurosis (en cuanto que aparta al hombre del principio de la realidad). El narcisista no acepta a los otros, sino en la medida que protegen y acentúan su narcisismo (le adulan, le alaban, le contemplan y le gratifican) por eso no admiten ningún tipo de crítica por razonable que sea. El narcisista instrumentaliza el amor. Su relación queda así manipulada hasta el estrechamiento de que los juicios de los demás son importantes, absolutos (a pesar de su relativismo), en tanto que con él se relacionan y concuerdan con lo que él cree. El narcisista acapa ra o intenta acaparar la atención de los demás en torno suyo. En el narcisista se da cerrazón, clausura, movimiento centrípeto e inmanente, hermetismo. Su yo es el polo en donde se encontrarán o por donde ha de pasar toda relación humana. Su camino no tiene más que una dirección: la de regreso. Antes de llegar a las cosas, ya está de vuelta. Llega a ellas en tanto que regresa de ellas, o las hace depender de sí mismo. Su meta está más acá y por debajo de sí, lo que hace imposible que en su modo de estar situado aparezca un horizonte, no puede haber un “nuevo modo de pensar” por racional y lógico que sea. La autenticidad del narcisista reside en que Dios sea lo que él quiere (para satisfacer los caprichos de su inmadurez). El narcisista somete a Dios al hacer que Dios esté como a la espera de sus necesidades. El narcisista se clausura a sí mismo y en el replegamiento sobre sí se sirve del otro en tanto que otro que "sí mismo". La preocupación enfermiza, por sí mismo, oscurece al verdadero yo, ahora abaratado, opaco y esclavo por su dependencia. Su inmadurez y necesidad de afecto reclaman el apoyo afectivo y continuo de cuantos le rodean. En su opinión no existen diferencias entre lo supersticioso y lo religioso, pues, en última instancia, ambas esferas se fundamentan "en proyecciones de elementos psíquicos al mundo exterior". La religión es el sistema que protege el propio narcisismo a través de la creación de un fantasma (dios), al que la imaginación adorna de una benévola omnipotencia, fiel al servicio del narcisista. «El origen de la religión reside en la necesidad de protección del niño inerme y deriva sus contenidos de los deseos y necesidades de la época infantil, continuada en la adulta». La religión es considerada bajo esta perspectiva como una psicosis de grupo, por la que el hombre se evade de una realidad pregonera de su culpabilidad ansiosa. Una esquizofrenia colectiva. O bien, la religión se interpretaría como la gran neurosis obsesiva , colectiva. El culto, la piedad, se convierten en el ceremonial sustitutivo y perseverante de los neuróticos obsesivos. El sistema de prohibiciones, patológicamente presentes en estos enfermos, es equiparado a las prescripciones específicas del cristianismo. La religión supondría un disvalor la verdad de la teoría freudiana al poner en evidencia su poder patógeno. Luego la religión neurotiza”.